El 60% de los españoles confía en la tecnología europea, pero no sabe qué router tiene en casa

¿Sabes realmente de dónde viene tu router? Analizamos el estudio que destapa el desconocimiento en España sobre el origen y la seguridad de marcas como TP-Link o FRITZ!

Cristian Do Carmo Rodríguez
12 de jun. de 2026
3 min de lectura
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Cada vez somos más conscientes de la seguridad de nuestros datos personales, los ordenadores y los dispositivos móviles. Sin embargo, hay un aparato fundamental en nuestros hogares al que no siempre prestamos la atención que merece: el router. Este dispositivo actúa como la puerta de entrada a nuestra vida digital, y su procedencia empieza a ser un factor determinante para muchos usuarios.

Un reciente estudio realizado por la consultora YouGov para el fabricante europeo FRITZ! revela datos muy interesantes sobre la percepción de seguridad y la confianza de los consumidores españoles respecto a las marcas de red. Los resultados muestran una clara preferencia por lo local, pero también un sorprendente desconocimiento sobre la tecnología que ya tenemos instalada en casa.

white router on white table
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La etiqueta europea como sinónimo de tranquilidad

El origen de la tecnología que compramos importa cada vez más. Según los datos de la encuesta, el 54% de los españoles considera relevante que su router esté fabricado en Europa. De hecho, el 60% de los usuarios en España afirma confiar plenamente en los dispositivos de sello europeo.

Esta confianza contrasta con los recelos que despiertan los fabricantes de otras regiones del mundo. Los datos de desconfianza en nuestro país se distribuyen de la siguiente manera:

  • Dispositivos de origen ruso: Son los que mayor rechazo generan, con un 57% de desconfianza.
  • Dispositivos chinos: Despiertan recelo en el 36% de los encuestados.
  • Dispositivos estadounidenses: Tampoco se libran de la sospecha, acumulando un 31% de desconfianza entre los usuarios españoles.

Queremos seguridad, pero no sabemos qué compramos

A pesar de que los españoles preferimos la tecnología cercana, el estudio destapa una contradicción importante: la gran mayoría de nosotros no tiene ni idea de dónde vienen las marcas que lideran el mercado. La falta de información es generalizada y afecta tanto a los fabricantes de hardware como a las propias operadoras de telecomunicaciones.

A white laptop computer sitting on top of a table
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El enigma de las marcas de red

Al preguntar a los usuarios por firmas muy conocidas del sector, las respuestas evidencian este vacío de conocimiento:

  • TP-Link: Casi la mitad de los españoles, concretamente el 46%, admite desconocer por completo el origen de esta marca. Solo un 14% sabe situar correctamente la marca en China.
  • FRITZ!: El 60% de los encuestados no sabe de dónde procede este fabricante, y apenas un 18% sabe que es una marca con desarrollo y producción en Europa.

Esta desconexión informativa también se traslada a los proveedores de servicios de internet. Solo un 60% de los usuarios encuestados en España son capaces de identificar el origen europeo de grandes operadoras como Vodafone, O2 o MásOrange. Esto nos sitúa por debajo de la media de nuestros vecinos comunitarios, donde países como Alemania o Bélgica superan el 70% de aciertos.

¿Por qué debería importarnos el origen de nuestro router?

Más allá de las cifras, este debate pone sobre la mesa cuestiones cruciales como la privacidad y el cumplimiento de las normativas de protección de datos. Los equipos fabricados bajo el paraguas de la Unión Europea deben cumplir de forma estricta con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y con altos estándares de soporte y actualizaciones de seguridad.

A close-up of a wireless router.
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Cuando un dispositivo se diseña en regiones con legislaciones más laxas, la gestión de las vulnerabilidades o el tratamiento de la información de tráfico de red pueden no ser tan transparentes. Por tanto, conocer la procedencia de la tecnología que conectamos a la red de nuestra casa no es una cuestión de proteccionismo, sino una medida práctica para proteger nuestro entorno digital diario.