El avance imparable de los sistemas inteligentes requiere de una supervisión firme y coordinada. En un encuentro celebrado en la sede de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial en A Coruña, esta entidad y la Agencia Española de Protección de Datos han sentado las bases para colaborar estrechamente. El objetivo principal es asegurar que el desarrollo tecnológico no vulnere el derecho fundamental a la protección de datos personales.
Ambos organismos han compartido sus planes de actuación con el fin de diseñar fórmulas conjuntas que permitan responder con eficacia a los desafíos que plantea la inteligencia artificial en el territorio español.
Áreas clave de colaboración y control
La reunión ha servido para poner sobre la mesa diversos proyectos y definir cómo se gestionarán las competencias de cada agencia. Entre los puntos más destacados se encuentran los siguientes:
- Espacios controlados de pruebas: Cooperación en entornos de prueba regulados, conocidos como sandboxes, para proyectos de inteligencia artificial que involucren el tratamiento de datos de los ciudadanos.
- Laboratorio de privacidad: Aprovechamiento de las sinergias generadas por el nuevo Laboratorio de privacidad de la AEPD para mejorar las metodologías de análisis de riesgos.
- Coordinación europea: Creación de un canal estable para compartir las conclusiones de las reuniones del Consejo Europeo de Inteligencia Artificial y del Comité Europeo de Protección de Datos.
Vigilancia de los sistemas de alto riesgo
La implementación del nuevo Reglamento de Inteligencia Artificial en Europa exige una estructura clara de supervisión. Las agencias han analizado cómo funcionará el punto único de contacto y de qué manera colaborarán con las autoridades de vigilancia del mercado. Esto incluye establecer protocolos ágiles para notificar incidentes graves y perseguir aquellas prácticas que estén estrictamente prohibidas por la normativa comunitaria.
Impulso a la formación ciudadana
La estrategia no se limita al ámbito técnico o sancionador. Las dos entidades consideran prioritario realizar acciones conjuntas enfocadas a la alfabetización digital. Se busca que la población comprenda mejor el funcionamiento de las tecnologías emergentes y aprenda a proteger su privacidad en un entorno cada vez más automatizado.