Fairphone 6: el smartphone más reparable redefine la sostenibilidad móvil

El Fairphone 6 llega con 8 años de actualizaciones, modularidad total y un diseño ético. Descubre sus innovaciones.

Ana Blanco Vigo
20 de ene. de 2026
4 min de lectura
NoticiasAndroid
Fairphone 6

En el panorama tecnológico actual, la innovación a menudo se mide por la potencia bruta o la estética más pulida. Sin embargo, dos anuncios recientes nos recuerdan que hay espacio para enfoques diferentes, centrados en la durabilidad, la reparabilidad y la eficiencia. Hoy analizamos el lanzamiento del Fairphone 6, la última entrega de una marca que ha sabido labrarse un nicho único.

Fairphone 6: la vanguardia de la sostenibilidad en tu bolsillo

La sexta generación de Fairphone no es un smartphone al uso. Es una declaración de principios. Mientras otros fabricantes persiguen la delgadez extrema o la potencia sin límites, Fairphone ha optado por un camino que prioriza la vida útil del dispositivo y la responsabilidad medioambiental.

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Un compromiso con la longevidad

En un mercado donde la obsolescencia programada parece ser la norma, el Fairphone 6 se desmarca. Ofrece una garantía de cinco años, una cifra inaudita en la industria, donde lo habitual son dos o tres. Pero va más allá en software: garantiza ocho años de actualizaciones de sistema operativo, partiendo de Android 15, lo que significa que veremos este terminal funcionando hasta Android 23. Este soporte a largo plazo no solo es una ventaja para el usuario, sino un espaldarazo a la economía circular, reduciendo la necesidad de reemplazar el teléfono cada pocos años.

Modularidad y reparabilidad sin precedentes

El punto fuerte, y verdaderamente revolucionario, del Fairphone 6 reside en su diseño modular y su facilidad de reparación. Lejos de los terminales sellados con pegamento, este dispositivo utiliza tornillos para asegurar cada componente. La parte trasera, por ejemplo, no es de cristal, sino una cubierta de plástico resistente que se retira fácilmente con dos tornillos, revelando una batería no adherida que cualquier persona podría cambiar. Esta filosofía se extiende a todo el dispositivo: la pantalla, el conector USB-C o el altavoz son módulos accesibles y reemplazables. Incluso, la propia marca facilita la compra de recambios originales directamente desde una sección de su software, con precios como 40 euros por una batería nueva o 89,95 euros por un panel de pantalla.

Además, esta reparabilidad abre la puerta a una serie de accesorios originales que se acoplan al terminal mediante estos mismos tornillos. Desde fundas de colores con sujeciones para el dedo hasta tapas traseras con tarjetero o correas personalizables. Aunque se venden por separado, amplían las opciones del usuario de manera interesante.

Innovaciones que marcan la diferencia

Más allá de la sostenibilidad, el Fairphone 6 introduce funcionalidades inteligentes:

  • El "Switch" Amarillo: un interruptor físico lateral que, al activarse, no solo pone el modo "No Molestar", sino que transforma radicalmente la interfaz del usuario. Simplifica el entorno, enfocándose en la productividad o, por el contrario, en una desconexión total. Esta función es personalizable; se pueden asignar diferentes aplicaciones a cada "momento" o incluso reconfigurarlo para activar rápidamente la linterna. Es un toque distintivo que otras marcas deberían considerar.
  • Software y privacidad: el teléfono viene con Android 15 en su versión más pura. Sin embargo, ofrece al usuario la opción de elegir entre la experiencia completa de Android con los servicios de Google o Murena EOS, una alternativa basada en AOSP que prioriza la privacidad al prescindir de estas integraciones. La posibilidad de cambiar entre ambos sistemas a posteriori es un valor añadido notable.

Especificaciones y compromisos

En el apartado técnico, el Fairphone 6 se posiciona en la gama media-alta, equilibrando rendimiento con sus principios. Incorpora un procesador Snapdragon 7s de tercera generación, que ofrece una fluidez excelente para el uso diario y alcanza una puntuación de un millón de puntos en AnTuTu. Viene con 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, ampliables mediante tarjeta microSD, una rareza en 2026. Su pantalla AMOLED de 6,3 pulgadas y 120 Hz, aunque no es la más grande, ofrece una buena calidad visual con un brillo máximo de 1000 nits y Always On Display.

En fotografía, cuenta con una cámara principal de 50 megapíxeles (sensor Sony Litial 700 con estabilización óptica) y un gran angular de 13 megapíxeles que también sirve como macro. Aunque su batería de 4.415 mAh es algo menor que los habituales 5.000 mAh que vemos hoy día, probablemente sea una concesión para mantener la facilidad de reparación. Soporta carga rápida de hasta 30 W.

No obstante, hay algunos aspectos donde el diseño orientado a la reparabilidad exige compromisos. Los marcos de la pantalla son más prominentes de lo que estamos acostumbrados, y aunque el plástico de la trasera ofrece una sensación sólida, tiende a marcarse con las huellas. La certificación IP55 lo protege contra salpicaduras, pero no alcanza el IP67 o IP68 de otros terminales en su rango de precio. Esto se debe a que un diseño atornillado, por su propia naturaleza, no permite el sellado hermético que ofrecen los adhesivos para una resistencia al agua superior.

¿Para quién es el Fairphone 6?

Con un precio de 599 euros, el Fairphone 6 no busca competir directamente en la relación calidad-precio con los gigantes del sector. Su propuesta de valor es diferente: está dirigido a un público consciente, que busca un dispositivo duradero, reparable y ético, dispuesto a valorar estos atributos por encima de la máxima potencia o los diseños más delicados. Es un teléfono que, sin duda, genera debate y no deja indiferente a nadie.