Google actualiza su plataforma ATLAS para analizar el impacto real de la inteligencia artificial

Descubre Google ATLAS, la nueva plataforma interactiva que analiza cómo la inteligencia artificial transforma el trabajo global y la ciencia.

Ana Blanco Vigo
15 de sep. de 2026
2 min de lectura
NoticiasInteligencia artificial
Logo de la plataforma ATLAS de Google

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta cotidiana en oficinas, laboratorios y estudios creativos de todo el mundo. Con el objetivo de comprender mejor esta transformación, se han dado a conocer nuevos datos e iniciativas que buscan arrojar luz sobre cómo diferentes sectores están adoptando estas tecnologías.

Lejos de los discursos excesivamente triunfalistas que a veces inundan el sector tecnológico, los datos recientes nos ofrecen una visión mucho más terrenal y práctica de la adopción de la inteligencia artificial. Analizar estas tendencias nos permite entender qué profesiones están liderando el cambio y qué desafíos surgen en el camino.

¿Qué es ATLAS y qué novedades presenta?

Para hacer toda esta información accesible, se ha lanzado una nueva experiencia interactiva de código abierto basada en ATLAS, una iniciativa de investigación a largo plazo. Esta plataforma permite explorar millones de puntos de datos globales de forma sencilla:

  • Examinar el ritmo al que diferentes ocupaciones, desde electricistas hasta gestores de compras, utilizan la inteligencia artificial.
  • Investigar cómo se emplea la tecnología en el ámbito doméstico.
  • Comparar las tasas de adopción entre distintos países alrededor del globo.

Entre los datos más llamativos que revela la herramienta, destaca que el sector creativo en India utiliza la inteligencia artificial a un ritmo muy superior a la media mundial. Por otro lado, Estados Unidos encabeza la adopción técnica, especialmente en áreas de computación y matemáticas.

La inteligencia artificial en el trabajo científico

Un aspecto especialmente interesante de las nuevas investigaciones, desarrolladas en colaboración con instituciones como MIT FutureTech, se centra en el trabajo de los científicos. Los resultados muestran una realidad dinámica pero llena de nuevos retos:

  • Uso diario intensivo: Casi la mitad de los científicos encuestados utiliza algún tipo de inteligencia artificial todos los días, superando a muchas otras profesiones.
  • Modelos especializados frente a modelos de lenguaje (LLMs): Mientras que los LLMs se utilizan de forma generalizada en diversas tareas, los modelos específicos predominan en ciencias de la vida y predicción de datos.
  • Ahorro de tiempo: Los investigadores afirman ahorrar cerca de siete horas a la semana gracias a estas herramientas.

Sin embargo, el informe baja el soufflé de las expectativas milagrosas al señalar que este ahorro de tiempo no se traduce automáticamente en descubrimientos inmediatos. Se generan nuevos cuellos de botella, como la necesidad de validar los resultados de la inteligencia artificial y gestionar acumulaciones de hipótesis pendientes de comprobar experimentalmente.


En definitiva, herramientas como ATLAS demuestran que la inteligencia artificial tiene un potencial enorme para incrementar la productividad, pero su impacto real requerirá rediseñar procesos y flujos de trabajo tradicionales. La investigación continúa abierta para comprender mejor una economía en constante mutación.