A todos nos ha pasado alguna vez: entramos en una sala de conferencias dispuestos a iniciar una videollamada y la tecnología decide no colaborar. Las conexiones automáticas basadas en ultrasonidos son muy cómodas cuando funcionan, pero a menudo se topan con interferencias, restricciones de seguridad o simplemente deciden no conectar. Para solucionar esto, Google ha decidido curarse en salud y actualizar su ecosistema de hardware.
La compañía ha anunciado una función bastante práctica que complementa el sistema de proximidad que ya conocíamos. Ahora, si el sistema automático falla o está desactivado, tendremos a nuestra disposición un plan B igual de rápido pero completamente infalible.
¿Cómo funciona este nuevo sistema de códigos?
El funcionamiento no tiene ningún misterio y busca precisamente agilizar el inicio de las reuniones sin perder tiempo. Cuando los usuarios se preparen para unirse a una llamada desde su dispositivo personal, verán aparecer en la pantalla previa un botón bautizado como Conectar con código de sala.
Al pulsar sobre él, solo habrá que introducir una sencilla combinación alfanumérica de cinco caracteres. Dicho código aparece de forma bien visible en la propia pantalla del hardware de la sala. De este modo, se garantiza que cualquier persona pueda vincular su ordenador o móvil al sistema de la sala de reuniones en cuestión de segundos, sin depender exclusivamente de ultrasonidos.
Control total para los administradores de la red
Como suele ser habitual en las herramientas enfocadas al ámbito profesional, Google ha pensado en los departamentos de sistemas. Esta nueva característica vendrá activada por defecto en todos los dominios, tanto de lanzamiento rápido como programado, comenzando su despliegue de manera gradual.
- Los administradores de TI podrán desactivar o activar la función a nivel de dispositivo según las políticas de seguridad de la empresa.
- Los usuarios finales no tendrán que preocuparse por instalaciones complejas, ya que estará listo para usarse de forma nativa a menos que el administrador decida lo contrario.
En definitiva, estamos ante una pequeña mejora que soluciona un dolor de cabeza bastante habitual en el día a día de las oficinas. No es una revolución tecnológica sin precedentes, pero sí es de esas actualizaciones funcionales que se agradecen enormemente cuando las prisas apremian antes de empezar una presentación importante.