Estrenar teléfono siempre es una alegría, pero da cierta pereza pensar en todo el proceso de pasar fotos, aplicaciones, contactos y configuraciones de un dispositivo a otro. Por suerte, hoy en día este proceso se ha simplificado muchísimo gracias a las herramientas nativas que nos ofrecen los sistemas operativos actuales. No hace falta ser un experto en tecnología para conseguirlo en pocos minutos.
Preparativos antes de empezar
Antes de ponerte manos a la obra, conviene seguir una serie de recomendaciones básicas para evitar sustos de última hora:
- Batería al 100% o enchufados: Asegúrate de que ambos teléfonos tengan suficiente carga. Lo ideal es dejarlos conectados a la corriente mientras dura la transferencia, especialmente si vas a mover una gran cantidad de gigabytes.
- Conexión Wi-Fi estable: Aunque el proceso se puede realizar mediante un cable USB-C compatible, contar con una red inalámbrica fiable agilizará las cosas si decides hacerlo por aire.
- Espacio de almacenamiento: Comprueba que el teléfono nuevo tenga al menos la misma capacidad que el viejo para no encontrarte con problemas de espacio a mitad de camino.
El proceso de transferencia paso a paso
Una vez que tienes todo listo, encendemos el nuevo dispositivo y comenzamos con la configuración inicial de fábrica. Si te lo pide, introduce la tarjeta SIM o configúrala más adelante; la recomendación general es colocarla pronto para mayor comodidad.
Vinculación y escaneo
Cuando acerques ambos teléfonos desbloqueados, el sistema antiguo detectará automáticamente que estás intentando configurar un nuevo dispositivo. En pantalla aparecerá un código QR que solo tendrás que escanear con la cámara del móvil viejo. A continuación, introduce el PIN de desbloqueo y el dispositivo empezará a heredar todas las redes Wi-Fi conocidas y las rutinas guardadas.
Copia de seguridad y aplicaciones
El asistente te preguntará qué deseas copiar. Podrás seleccionar de forma personalizada qué aplicaciones, fotos, vídeos o historiales deseas traspasar. Es importante recordar que este proceso realiza una copia: tus datos originales seguirán estando a salvo en el teléfono antiguo hasta que decidas borrarlos manualmente una vez compruebes que todo se ha transferido correctamente.
- El dilema de las contraseñas: Gracias a tu cuenta de Google, gran parte de las credenciales se sincronizan solas. No obstante, en aplicaciones sensibles como las de la banca online, es probable que tengas que volver a autenticarte por seguridad.
- Tarjetas eSIM: Si tu operador utiliza una tarjeta virtual en lugar de una física y no se traspasa automáticamente, bastará con ponerte en contacto con ellos a través de su aplicación o mediante otro teléfono para solicitar un duplicado rápido.
¿Qué hacer con el móvil antiguo?
Una vez finalizada la barra de progreso y tras tomarte un café mientras se completa la copiada masiva de archivos, verifica que tus fotos y aplicaciones clave están en su sitio. Cuando estés completamente seguro de que no falta nada, puedes restaurar tu antiguo teléfono a los ajustes de fábrica. A partir de ahí, podrás utilizarlo como dispositivo de segunda línea, regalárselo a un familiar o ponerlo a la venta.