La carrera hacia la telefonía móvil de sexta generación da pasos firmes lejos de los laboratorios. Recientemente, Samsung Electronics y Verizon han completado con éxito una prueba de campo de la tecnología conocida como ISAC (Integrated Sensing and Communication, por sus siglas en inglés) en un evento deportivo multitudinario celebrado en Dallas, Texas. Lejos de ser una simple demostración de marketing, este movimiento marca un punto de inflexión en cómo las infraestructuras de telecomunicaciones podrían comportarse en el futuro.
Hasta ahora, las redes móviles se han limitado a transmitir datos entre dispositivos con mayor o menor velocidad. Sin embargo, el concepto detrás de ISAC transforma las estaciones base y las señales de radio en radares inteligentes capaces de entender qué ocurre a su alrededor. Todo ello aprovechando las arquitecturas de red virtualizadas y la inteligencia artificial que ya operan en el mundo real.
¿Cómo funciona esta tecnología en la práctica?
Para llevar a cabo esta prueba sin tener que desplegar costosos equipos desde cero, Samsung combinó su tecnología de red de acceso de radio virtualizada (vRAN) basada en inteligencia artificial con una aplicación de detección ISAC. El despliegue se realizó utilizando un servidor compacto que agrupa todas las funciones de red y la computación acelerada en un único dispositivo.
El sistema empleó una unidad de radio estándar y frecuencias comerciales para capturar las variaciones en las transmisiones de los dispositivos 5G cercanos. Gracias a la capacidad de cálculo del servidor, el sistema analizó esos datos en tiempo real para generar mapas de calor que reflejan la densidad de las aglomeraciones y el movimiento de las personas casi al instante, sin comprometer la privacidad de ningún usuario.
¿Por qué es importante para el futuro de las ciudades y los eventos?
Aunque a menudo se habla de las futuras redes como un salto exclusivo para descargar películas más rápido, tecnologías como ISAC abren un abanico de aplicaciones prácticas muy interesante para la gestión urbana y la seguridad:
- Para los asistentes: Facilita localizar zonas con menor aglomeración en servicios o puestos de comida, reduciendo notablemente las esperas.
- Para los organizadores: Ofrece una visión en tiempo real de la distribución del público, permitiendo reaccionar rápido redistribuyendo recursos o personal según sea necesario.
- Para los servicios de seguridad: Ayuda a detectar de forma temprana situaciones de aglomeración excesiva o riesgos potenciales para prevenir incidentes de seguridad pública.
Este ensayo demuestra que las operadoras no tendrán que tirar todo su hardware actual cuando llegue el estándar de próxima generación. Apostar hoy por infraestructuras flexibles y basadas en software permite que funciones avanzadas de percepción formen parte del ecosistema casi desde el primer día, acercando un poco más el horizonte tecnológico de los próximos años.