Cuidado con los anuncios en internet: así funciona el robo de criptomonedas

Descubre cómo un ataque a la plataforma Adform puso en riesgo las criptomonedas de miles de usuarios mediante scripts maliciosos en la publicidad online.

Ana Blanco Vigo
21 de ago. de 2026
2 min de lectura
EstafasNoticias
Monedero de criptomonedas

Visitar una página web aparentemente segura y familiar puede convertirse en un dolor de cabeza si no prestamos la atención adecuada. Aunque solemos asociar el peligro en la red a enlaces extraños o correos electrónicos sospechosos, la realidad es que la publicidad online legítima a veces también sufre percances. Recientemente, la plataforma de publicidad Adform se vio comprometida durante unas veinticuatro horas, dejando al descubierto los riesgos inherentes a confiar ciegamente en lo que se muestra en nuestros navegadores.

Para ponernos en situación, Adform gestiona miles de millones de impresiones publicitarias diarias en multitud de sitios web. Durante el incidente, los atacantes consiguieron insertar código malicioso en sus servidores para vigilar el portapapeles de los usuarios en busca de direcciones de monederos de criptomonedas. Si alguien copiaba una dirección para realizar una transacción mientras tenía una pestaña abierta con el anuncio infectado, el script la sustituía sigilosamente por la de los ciberdelincuentes.

¿En qué consiste exactamente este ataque y por qué importa?

A diferencia de otras amenazas más aparatosas, aquí no se intentaba descargar un virus informático tradicional. El método era mucho más sutil pero igual de efectivo:

  • Cada tres segundos, un script oculto revisaba el portapapeles del navegador de la víctima.
  • Si detectaba cadenas de texto compatibles con monederos de Bitcoin, Ethereum o Tron, las reemplazaba al instante.
  • Los fondos enviados terminaban directamente en los bolsillos de los atacantes sin que el usuario se percatara a tiempo.
  • Todo funcionaba con el simple hecho de tener la pestaña de cualquier sitio web con dicho anuncio abierta, sin importar la temática del portal.

Aunque la empresa solucionó el fallo con rapidez, este episodio demuestra que la infraestructura publicitaria digital puede ser vulnerable y que los atacantes buscan constantemente nuevas vías para saquear nuestros activos digitales.

La publicidad maliciosa como problema sistémico

Por desgracia, los anuncios peligrosos ya no son una excepción aislada, sino una táctica muy extendida a escala industrial. Los ciberdelincuentes recurren a diversas estrategias para colar sus tretas:

  • Vulneración de servidores: Atacar plataformas intermediarias de anuncios como ocurrió en su día con Revive o con incidentes en portales muy masivos.
  • Secuestro de cuentas: Robar las credenciales de equipos de marketing de marcas legítimas para lanzar promociones falsas o estafas.
  • Compra directa de espacios: Configurar cuentas de anunciantes falsas para redirigir tráfico hacia sitios de phishing y descargas ocultas.

¿Cómo puedes proteger tus dispositivos frente a estas amenazas?

Teniendo en cuenta que los anuncios están prácticamente en todas partes, la mejor defensa pasa por adoptar una serie de medidas preventivas que reduzcan nuestra exposición al peligro:

  • Utiliza un servicio DNS seguro: Configurar un DNS con filtrado de contenido integrado en el enrutador de casa ayuda a bloquear solicitudes hacia dominios publicitarios conocidos en todos los dispositivos conectados, desde televisiones hasta móviles.
  • Emplea bloqueadores avanzados: Apóyate en soluciones de seguridad completas que incluyan herramientas específicas contra banners y rastreadores maliciosos, especialmente cuando te conectes desde redes públicas o viajes.
  • Protege tu navegador: Instala complementos de seguridad capaces de analizar los scripts y comportamientos internos del navegador para detener amenazas silenciosas que los antivirus tradicionales podrían pasar por alto.

En definitiva, mantener la guardia alta y utilizar las herramientas adecuadas es la única garantía para navegar con una mayor tranquilidad y evitar sustos innecesarios en nuestras finanzas digitales.